
Asando manteca
Nos urge poner un poco de sensatez en el día a día, porque a este paso se nos está pasando el arroz y, al final, nos comemos la legislatura entera con Sánchez desgobernando el país. Y, creo, ya no habrá solución para problemas muy graves que se ciernen sobre nuestras cabezas. Ya lo adelantaron los agoreros, el rompimiento de España ya está aquí.
Sánchez, para tapar las putas de su mujer y su suegro, las putas de Ábalos y de Koldo, las putas de Berni y el de la moto, es capaz de romper España y lo que se le ponga en las narices. ¿Que se tiene que tapar en los Quintos de Mora como si de Camp David se tratara? Pues se tapa, que ya escampará.
¿Que se tiene que ciscar las relaciones internacionales con Israel, Estados Unidos y toda la Alianza Atlántica? Pues se lo cisca a manos llenas, mientras el resto del mundo pensamos que se le ha ido la pinza y, algunos, incluso, le ríen las gracias. ¡Ojo! Que lo más grave es que hay cientos y miles de personas que de esto no se están enterando porque están viendo Netflix, el Plus o Castilla-La Mancha TV, en ninguna de las 3 te enteras de la realidad.
Mientras el de Villafranca de los Caballeros, ministro Bolaños, nos sigue vendiendo que no se va a producir, como la amnistía, como la visita fraudulenta de Puigdemont, o la ruptura de la caja común de la fiscalidad estatal. También dijo que el grave problema que tenían los trenes a Extremadura lo iba a solucionar igualando esta línea al resto del tráfico ferroviario en España. Efectivamente, han igualado al resto de España al desastre que suponían los trenes a Badajoz.
Para eso, se basta y se sobra el ministro Puente, que se va a ciscar el AVE a Talavera y la estación en Toledo, en cuanto se dé el alta, y se va a pasar factura de los “peditos de monja” de Page por el arco del triunfo.
Y, mientras, en Torre Pacheco las calles incendiadas, si esto se extiende por el país y el rey Mohammed VI dice que quiere venir a defender a sus compatriotas, como ya hizo Putin en Ucrania, ¿de qué lado estará el gobierno?